El David de Miguel Ángel, emblema de libertad. Parte I

 

En 1501, a los 26 años, Miguel Ángel Buonarroti obtuvo de la República Florentina el encargo de sculpir una estatua de grandes dimensiones que representara a David, el héroe bíblico que venció al gigante Goliat, el joven pastor que sería el rey de Israel. La Florencia de aquel tiempo estaba viviendo un periodo de vidalidad y nuevas iniciativas, sobre todo después del bloqueo artístico y cultural debido al gobierno del fraíle domínico Girolamo Savonarola, que había tachado el arte como licenciosa y amoral.

En honor a la verdad, el colosal bloque de mármol de Carrara usado para elDavid ya  había sido esculpido años atrás por otros jóvenes artistas: en 1464Agostino di Duccio había recibido la comisión pero el contrato fue anulado por razones ignotas y en 1475 había sido la vez de Antonio Rossellino, que se había limitado a esbzar la obra.

En la época en que Miguel Ángel aceptó el trabajo, el bloque de mármol yacía abandonado en los almacenes de la Obrería del Duomo de Florencia, la istitución que se ocupaba de las obras arquitectónicas de la catedral florentina. La gigantesca estatua tenía que decorar uno de los contrafuertes de Santa María del Fiore: de ahí la necesidad de una estatua imponente que se podía ver bien desde abajo.

Miguel Ángel se empeñó en terminar la obra en dos años; sin embargo tardó más, pues él trabajaba siempre a solas, sin ayudantes, dado que solo se fiaba de si mismo, y además la pieza de mármol no era virgen, sino que ya tenía cierta forma esbozada, hecho que constituía un obstáculo más. Miguel Ángel se quedaba muy a menudo a dormir en el taller de la Obrería del Duomo, echandose un par de horas en el suelo para no dejar su creación sin custodia, ya que solía enseñar sus obras al acabarlas y no antes.

Finalmente, en 1504 la escultura estaba lista y el escultor recibió un sueldo de 400 florines de oro, que hoy, ¡serían 44.000 euros! No se había visto una figura tan monumental desde la antiguedad griego-romana, ¡y menos totalmente desnuda! Miguel Ángel, así como Brulelleschi, Donatello, Botticelli, y muchos más, había viajado a Roma para estudiar el arte antiguo y en el David reproduce de hecho la desnudez típica de las estatuas clásicas: los héroes no n

Por esta razón el joven David no tiene ninguna armadura, sino tan solo una piedra y una honda. Desde un punto de vista iconográfico, el David de Miguel Ángel se destaca netamente de los precedentes florentinos ejecutados por Donatello y Verrocchio: éstos llevaban alguna indumentaria (como botas y una túnica ligera), sus cuerpos eran efébicos, a sus pies tenían la cabeza de Goliat.ecesitan nada más que su cuerpo y sus fuerzas naturales.

El David de Miguel Ángel, en cambio, es un joven hombre, está desnudo como fuera un dios griego y todavía no ha llevado a cabo su empresa. En efecto, Miguel Ángel lo retrae en el momento que precede la lucha, concentrando su interés en el rostro contraído, en la fijeza de la mirada y en los músculos a punto de saltar. El conocimiento del cuerpo humano es muy profundo y los detalles anatómicos son impecables. La investigación anatómica  es una de las innovaciones del arte renacentista, una exigencia que Miguel Ángel comparte con otro genio, con el cual se llevaba muy mal además, que era Leonardo da Vinci. Los dos se atrevieron incluso a seccionar los cadáveres, práctica inusual en aquella época, motivo por el cual Leonardo hasta fue acusado de negromancia. Se ha notado que en el David hay un error, cosa rarísima en las obras del maestro, en la muñeca derecha: un fallo intencional para aumentar la plasticidad de la figura. Lo primero que choca al espectador viendo a David de cerca es que la mano derecha, la que encierra la piedra, es muy grande.

Podría parecer otro error, esta vez de proporción, pero la verdad es que Miguel Ángel lo hizo adrede, porque quería subrayar el valor de la potencia creadora del ser humano. No hay que olvidar que Miguel Ángel era un escultor acostumbrado a plasmar la materia con sus manos. Al mismo tiempo, también la cabeza del héroe es más grande con respeto al cuerpo: junto a la fuerza física, David tiene su ingenio, que reside en su cerebro, y su astucia, calidades que le permiten derrotar al gigante.