El enano Morgante en la corte de los Medici

En muchas cortes europeas vivían enanos empleados como juglares que eran constantemente puestos en ridículo. Muchos eran pintados en las obras oficiales como seres curiosos o animales exóticos. Entre los artístas que han representado en sus obras a enanos hay qeue nombrar a Andrea Mantegna, Antoon van Dyck, Diego Velázquez y Pieter Paul Rubens. Pero también Agnolo di Cosimo, famoso con el nombre de Agnolo Bronzino, parece ser por el color cobrizo de su pelo. A partir de 1540, Braccio di Bartolo llamado Morgante (en tono irónico, ya que Morgante era el gigante protagonista de la obra teatral “Morgante” de Antonio Pulci), enfermo de acondroplasia (enanismo), fue a servicio del Granduque Cosme I de’Medici. No faltan testimonios de las violencias físicas que subía y de las frecuentes humillaciones que tenía que aguantar; una de las diversiones mayores de la corte era asistir a la lucha entre enanos y monos. A pesar de su condición degradante, no se puede negar que su vida fuera privilegiada en cuanto a comodidad y bienestar económico. Una de sus actividades era la de la “uccellagione”, es decir podía cazar las aves utilizando un buho como anzuelo.

Alrededor de 1553 Agnolo Bronzino pintó el enano Morgante completamente desnudo en una escena de “uccellagione”, de frente y detrás. Bronzino quiso demostrar, además de las posibilidades naturalísticas de la pintura, capaz de representar el cuerpo deforme de Morgante,  la supremacia de la pintura sobre la escultura. La pintura, de hecho, puede ofrecer, así como la escultura, distintos puntos de vista de la misma figura, pero, al mismo tiempo, puede describir el pasar del tiempo, cosa imposible para la escultura. Si en el frontal Morgante está representado mientras prepara la caza con el buho, detrás se le ve con las aves presas en la mano, es decir después de la caza. En el s. XIX el retrato fue considerado obsceno y fue así que Morgante fue convertido en un Baco sirviendo una copa de vino. Solo el año pasado (2010), en ocasión de la exposición sobre las obras de Bronzino, se restauró la pintura devolviéndole a Morgante su cuerpo de enano. Después de muchos años pasados en el olvido en los almacenes de la Galería Palatina, hoy el Morgante es finalmente visible en los Uffizi. Cada vez que miramos aquel cuerpo rollizo y desnudo no podemos evitar una sonrisa benigna, pero no hay que olvidar que se trata de una obra de arte única y magnífica. Como le hemos echado mucho de menos, estamos felíces de decirle ¡bienvenido de nuevo enano Morgante!

Para ver el retrato el enano Morgante, apúntate al tour de los Uffizi!